
Feb 6, 2022
Historias de comunidad: voces desde Galerazamba, Chingaza y Evelyza
Detrás de cada viaje auténtico hay una historia viva. Una voz local, una tradición que se transmite, una comunidad que resiste y se transforma. En EcoViajes Sostenibles, creemos que el turismo solo tiene sentido si genera vínculos: entre quienes viajan y quienes habitan los destinos.
Hoy te compartimos tres voces de nuestros aliados comunitarios en diferentes regiones del país. Testimonios que revelan lo que realmente significa el turismo responsable desde adentro, desde quienes lo hacen posible.
1. Yamile, lideresa en Galerazamba (Bolívar)
"Nosotras empezamos mostrando nuestras artesanías, luego cocinamos para los visitantes, y ahora también guiamos. Antes solo venían a ver el Mar Rosa. Ahora también nos escuchan a nosotros."
Yamile forma parte de una red de mujeres indígenas que promueven el turismo cultural en Galerazamba. Desde hace más de 10 años, han logrado que sus saberes, su gastronomía y su historia como comunidad Wayuu sean parte esencial del recorrido.
Gracias a iniciativas sostenibles, ahora los viajeros no solo toman fotos, también entienden el valor espiritual del territorio.
2. Carlos, guía local en el Parque Natural Chingaza (Cundinamarca)
"Muchos vienen buscando silencio, aire puro y animales. Pero se van con algo más: una idea diferente sobre lo que significa cuidar el agua."
Carlos es un guardaparques convertido en guía comunitario. Su rol ha sido clave para educar a visitantes sobre la importancia del páramo en el abastecimiento de agua para Bogotá. Además de liderar caminatas, promueve prácticas de bajo impacto y el respeto por los ecosistemas altoandinos.
El turismo responsable, dice, le ha dado una nueva forma de amar su territorio… y de enseñarlo.
3. Johana y Rubén, familia cacaotera en la Finca Evelyza (Quindío)
"Antes, el cacao era solo nuestro trabajo. Hoy es también nuestra forma de contarle al mundo quiénes somos."
En la Finca Evelyza, Johana y Rubén no solo cultivan cacao orgánico. También abren las puertas de su finca para que visitantes vivan el proceso completo: desde el grano hasta la barra de chocolate. A través de talleres, caminatas y degustaciones, han logrado que el cacao sea una experiencia cultural, no solo un producto.
Gracias al turismo consciente, han diversificado sus ingresos y fortalecido el orgullo por su historia familiar.
Lo que estas voces nos enseñan
Estas historias son una prueba de que el turismo puede ser una herramienta poderosa: de educación, de conservación, de transformación social. Cuando se hace con respeto y propósito, viajar deja de ser solo una experiencia personal: se convierte en un acto colectivo.
En EcoViajes Sostenibles seguiremos apostando por las personas, no solo por los paisajes. Porque un viaje con sentido empieza escuchando a quienes ya habitan el lugar que visitas.

